La política de seguridad en la frontera debe tener como centro al ser humano y no una visión eminentemente militar, fue una de las expresiones que más se repitieron en el Octavo Foro “Políticas de Seguridad y Derechos Humanos en Frontera”, desarrollado este lunes, 18 de enero, como parte del proceso de construcción de las reformas a la Ley de Desarrollo Fronterizo, desde la ciudadanía.
Silvia Salgado Andrade, coordinadora del Grupo Parlamentario Fronterizo, al dar la bienvenida a los expositores, subrayó que el objetivo de esta instancia de la Asamblea del Ecuador es propiciar un proyecto de reformas a la Ley de Fronteras que recoja las demandas de las comunidades, pueblos, nacionalidades, parroquias, cantones y provincias ubicadas en el cordón fronterizo, que garantice un fortalecimiento de la identidad de estas importantes zonas del país.
El primer turno de exposiciones le correspondió al general Oswaldo Jarrín, ministro de Defensa Nacional, quien explicó el manejo de la política de seguridad en la frontera. Aseguró que en este tema no se trata de confrontar la seguridad versus derechos humanos, porque es necesario entender que si no existiera seguridad, no habría derechos humanos.
Jarrín dijo que se ha pasado a otra etapa en la política de seguridad, que es la seguridad cooperativa regional, misma que cuenta con tres ejes: seguridad, defensa y desarrollo, al indicar que Ecuador tiene un Plan de Seguridad Nacional generado en 2019 y que se extiende hasta 2030.
De su lado, Fredy Rivera, profesor investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), aseveró que la actual política de seguridad recoge principios que han sido superados, como aquel que a mayor seguridad, mayor desarrollo. “Hay que entender que lo que hagan o dejen de hacer nuestros vecinos afectan a la seguridad de nuestro país”, afirmó, tras manifestar que la seguridad debe basarse en dos ejes: la política económica internacional; y, una estrategia de inteligencia geopolítica.
Para Lorena Herrera, docente del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), la situación de frontera es muy compleja, por la presencia de una serie de problemas, como la presencia de grupos irregulares; migración forzosa, en el norte; y, trata de personas, violación de derechos humanos, en el caso del sur. Se mostró partidaria de una visión de seguridad centrada en el ser humano, que incluye: seguridad económica; seguridad política; seguridad alimentaria; seguridad de la comunidad; seguridad en materia de salud; seguridad personal; y, seguridad ambiental.
Finalmente, el jurista Jorge Acero, enfatizó en que la política de seguridad está basada exclusivamente en una estrategia de carácter militar, especialmente en lo que atañe a la frontera norte, sin considerar que existen muchos otros problemas, como la presencia de grupos irregulares; trata de personas; violación de derechos humanos; detenciones ilegales, incursión en territorios de algunas comunidades y es que se cree que la presencia del Estado en esta zona está evidenciada únicamente a través de unidades del Ejército.
Al cierre de este encuentro, Silvia Salgado anunció que, próximamente, se instalarán las diferentes mesas temáticas, con el propósito de analizar las diferentes propuestas formuladas por la ciudadanía, las instituciones públicas, privadas, gobiernos autónomos descentralizados (GAD), organizaciones sociales y la academia, a fin de establecer cuáles serán los cambios que se propondrán en el proyecto de reformas a la Ley Orgánica de Desarrollo Fronterizo.
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