Las tierras están en manos privadas, no hay créditos oportunos, hay invasiones, políticas para apoyar a los pequeños agricultores, contaminación de agua de los ríos, evitar que las tierras productivas sean utilizadas para construir ciudadelas, establecer ciclos de arrendamiento mínimos para producción de tierras, fueron los temas expuestos, en el taller de socialización que lleva adelante la Comisión de Soberanía Alimentaria, en torno al proyecto de Ley de Tierras Rurales y Territorios Ancestrales, en La Troncal, provincia del Cañar.
A ese encuentro en territorio, más de 100 dirigentes del sistema de riego de La Troncal, Babahoyo, Pisque y Rocafuerte, se dieron cita al auditorio de la Asociación de Usuarios de Riego Público Manuel de J. Calle.
Javier Rodas del sistema de Riego de La Troncal, tras calificar de acertada la presencia de los integrantes de la Comisión de Soberanía Alimentaria, dijo que esta ciudad es eminentemente agrícola y en los últimos tiempos se está dando una expansión de los asentamientos humanos, es decir, un crecimiento urbano, por lo que en la propuesta legal se debe incluir una norma que garantice que no se afecte la producción agrícola.
Inés Ferreira expresó que los pequeños agricultores de cultivo de caña tienen graves problemas con su producción, porque no les pagan oportunamente, pese a lo cual deben pagar sus créditos con los respectivos intereses, por lo que solicitaron poner a atención a esta problemática del sector cañicultor.
Pablo Espinosa, de la Junta de Riego de Babahoyo, señaló que el consejo provincial no entrega los recursos oportunos a las juntas, lo cual ocasiona problemas a los pequeños productores con la paralización de las represas y estaciones de bombeo, Tenemos apenas entre 5 y 10 hectáreas para trabajar agregó.
Entre tanto, Patricio Vega manifestó que los pequeños productores no tienen recursos para hacer producir la tierra al 100%, por lo que urge determinar una política para apoyar a este sector, ya que el Banco de Fomento no ha cumplido su función con responsabilidad.
Por su parte, Gladys Quintana, representante del sector La Isla, aseveró que los pequeños agricultores tienen graves problemas, ya que últimamente la tierra pasó a manos privadas, como por ejemplo la Compañía Hidalgo que compró estos territorios para realizar otras actividades que contaminan el agua de consumo humanos.
Tito Ibarra pidió que en la propuesta se determine una política de apoyo a los pequeños agricultores. El peor error fue vender el ingenio La Troncal dijo, al precisar que es necesario establecer ciclos de arrendamiento corto para las tierras que están baldías, a fin de que sean productivas.
El presidente de la Comisión de Soberanía Alimentaria, Miguel Carvajal, explicó que el municipio juega un papel importante en la toma de decisiones de la expansión urbana, pero que la autoridad agraria debe exponer sus puntos de vista para la toma de decisiones, a fin de precautelar la tierra productiva.
Por último, expresó que si bien la mayoría de los temas expuestos por los diversos sectores no tienen relación directamente con la Ley de Tierras, es bueno escuchar los problemas que afrontan los agricultores y los usuarios del sistema de riego público.
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