En el Informe a la Nación el Jefe de Estado, Rafael Correa, al referirse al tema Yasuní, afirmó que en agosto del año pasado tuvo que tomar una de las decisiones más difíciles de su gobierno como es poner fin a la Iniciativa Yasuní-ITT, pues “no era caridad lo que pedíamos, era corresponsabilidad en la lucha contra el cambio climático, siendo el principal contribuyente el pueblo ecuatoriano, puesto que Ecuador es un contaminador marginal, y, sin embargo, con la propuesta sacrificaba miles de millones de dólares en renta petrolera”.
Ustedes aman la vida, yo también amo la vida. Ecuador ama la vida, pero en pleno siglo XXI aún vemos muertes de niños en el lodo. A ustedes no les gusta el petróleo ni la minería. Les aseguro que a mí tampoco me gusta, pero a todos nos debería disgustar aún más la miseria, dijo el mandatario al señalar que necesitamos nuestros recursos naturales para superar lo más rápidamente la pobreza, y para un desarrollo soberano. “El que les diga lo contrario, les está mintiendo”.
El mayor atentado a los Derechos Humanos es la miseria y el mayor error es subordinar esos derechos humanos a supuestos derechos de la naturaleza. El Yasuní seguirá viviendo, Jamás permitiría que desapareciera, pero la pobreza disminuirá, y con suerte y adecuadas decisiones, la venceremos definitivamente, dijo al agradecer a la Asamblea Nacional por el apoyo, ya que superaremos el extractivismo, pero de forma inteligente y soberana: invirtiendo en talento humano, ciencia, tecnología e impulsando la innovación.
Pasaremos de la economía de recursos finitos a la economía de recursos infinitos, basada en la mente humana y el conocimiento, pero sin el absurdo de rechazar el aprovechamiento de nuestros recursos naturales y ser mendigos sentados en costales de oro.
Al referirse a los derechos humanos, expresó que Ecuador es uno de los 7 países, de los 34 del continente, que ha suscrito absolutamente todos los instrumentos interamericanos de derechos humanos. Como en cualquier verdadero Estado de Derecho, se persiguen delitos, no personas. Pero precisamente porque ya todos somos iguales ante la ley, enfrentamos el ataque de los poderes fácticos que siempre estuvieron por encima de ella, subrayó.
Precisó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se ha convertido tan solo en parte del lobby mediático. El poder mediático es inmenso, sin legitimidad democrática, sometido al capital y con poderosos mecanismos de autodefensa, ya que a cualquier crítica tiene la capacidad de convertirla en “atentado a la libertad de expresión”, agregó.
Rafael Correa, señaló que aquí están en una campaña impresionante para demoler las instituciones que ya no se someten a sus intereses, tales como el sistema de justicia y el Consejo Nacional Electoral. Ante tanta manipulación de la palabra libertad, un debate fundamental es preguntarnos si una sociedad puede ser verdaderamente libre cuando la información viene de negocios privados, con finalidad de lucro, muchos de ellos sin la más elemental ética, y propiedad de media docena de familias, agregó.
Otra muestra de neocolonialismo la constituyen los Tratados de Protección Recíproca de Inversiones, donde el capital tiene más derechos que los seres humanos, y cualquier transnacional puede llevar a un país soberano a un arbitraje, sin tener que acudir a ninguna de las instancias jurídicas internas, subrayó
Estos tratados impuestos en los 90, en plena noche neoliberal, aceptados por gobiernos entreguistas, son un atentado a la soberanía de nuestros países, puesto que significan la “privatización del derecho” y el despojo de la soberanía jurídica de los Estados. Quizás el ejemplo más emblemático sea el caso Chevron-Texaco, multinacional petrolera que destruyó la selva ecuatoriana y que, después de 20 años de litigio, fue condenada por tribunales ecuatorianos en un juicio puesto por las comunidades amazónicas, es decir, un juicio entre privados, precisó.
Resaltó que gracias a un extraordinario trabajo del Procurador General del Estado, Ecuador logró obtener contundentes documentos que demuestran que quien hizo fraude en el juicio de Lago Agrio es Chevron, al hacer inspecciones prejudiciales con peritos propios para tratar de engañar a la Corte y realizar los peritajes judiciales donde no existiera contaminación. “Los documentos demuestran que los propios peritos de Chevron informaron a la compañía del desastre ambiental”.
Otro ejemplo de neocolonialismo es el Grupo de Acción Financiera, GAFI, conformado por las 7 potencias autodeclaradas las más ricas del mundo, creado, supuestamente, con el fin de establecer mecanismos de coordinación para que todos nuestros países tengan un adecuado control del financiamiento del terrorismo y del narcolavado. Todo nos señala que es hora de acabar con tanta doble moral y de crear mecanismos de control internacional legítimos, por medio, por ejemplo, de las Naciones Unidas.
Rafael Correa indicó que en estos siete años ha aprendido que al mundo lo domina al capital y los intereses de países hegemónicos, también dominados por dicho capital. Mientras esta situación no cambie, tendremos democracias restringidas o abiertamente ficticias y falta de gobernabilidad nacional en los países más débiles, así como ausencia de una verdadera gobernabilidad a nivel mundial, añadió.
La única forma de resistir y liberarnos del imperio del capital y del neocolonialismo es la integración. Separados, será el capital transnacional el que nos imponga sus condiciones; unidos, serán nuestros pueblos los que impongan las condiciones al capital. La Patria Grande ya no es solo un sueño de nuestros libertadores, sino la mejor, y tal vez única, manera de obtener nuestra segunda y definitiva independencia, concluyó.
JLVN/pv