El Ecuador necesita respuestas, no más distracciones. El Pleno de la Asamblea Nacional aprobó la denuncia del Tratado Constitutivo del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE). Mi voto fue en contra porque considero que esta decisión no resuelve los problemas de fondo que enfrenta el país ni garantiza la recuperación de los recursos comprometidos.
El SUCRE fue una herramienta que permitió fortalecer el comercio regional, facilitar las exportaciones ecuatorianas y promover mecanismos de integración entre nuestros países.
Los ecuatorianos merecen transparencia, rendición de cuentas y respuestas claras sobre el manejo de los recursos públicos. El debate nacional debe centrarse en los problemas que afectan a la ciudadanía y en las soluciones que el país necesita.
Seguiré defendiendo la soberanía, la integración regional y los intereses del Ecuador.