En Valencia tuve la oportunidad de compartir con la comunidad migrante ecuatoriana en una jornada deportiva que reunió a decenas de compatriotas residentes en esta ciudad.
Estos espacios fortalecen los lazos entre ecuatorianos en el exterior y permiten mantener viva nuestra identidad, cultura y sentido de comunidad. Fue muy grato conversar y compartir con hombres y mujeres que, con su trabajo y esfuerzo diario, representan dignamente al Ecuador fuera de nuestras fronteras.
El deporte continúa siendo una herramienta de unión, integración y encuentro para nuestra comunidad migrante.