En la Plaza de Cibeles nos reunimos junto a más compatriotas para conmemorar una fecha que vive en el corazón de todos los ecuatorianos: la gloriosa Batalla de Pichincha. Ver este emblemático lugar iluminado con los colores de nuestra bandera fue un momento lleno de emoción, orgullo y unidad, que nos recordó que, sin importar la distancia, nuestras raíces siempre nos unen. Compartir junto a la comunidad ecuatoriana en España este tipo de espacios fortalece el amor por nuestra historia, nuestra cultura y nuestro país.