Durante mi visita a Génova tuve la oportunidad de conocer el emprendimiento de Marta Veloz, propietaria del restaurante Gusto Latino, un espacio que se ha convertido en un punto de encuentro para la comunidad ecuatoriana y en una vitrina para compartir la riqueza de nuestra gastronomía con personas de distintas nacionalidades. Su historia refleja el esfuerzo y la dedicación con los que muchos compatriotas han construido nuevas oportunidades lejos del Ecuador.