Tuve el honor de acompañar a un grupo de jóvenes ecuatorianos en la celebración de su graduación, un momento que representa el resultado de años de esfuerzo, perseverancia y dedicación. Compartir este logro con ellos y sus familias fue una oportunidad para reconocer el compromiso con el que han construido su futuro, sin perder el vínculo con sus raíces y con el Ecuador.