Sin sentido de urgencia, sin sentido común

Domingo, 09 de agosto del 2026 - 16:40 Imprimir

¿Alguien en la sala pudiera levantar la mano en defensa del gobierno de Noboa? Incomprensiblemente sí. El 20% de la ciudadanía aun aprueba la gestión del actual gobierno. ¿Cuáles son sus fundamentos, los aciertos, los datos y resultados que podrían sostener su apoyo?

¿Quizá el riesgo país?, ese indicador muy conveniente para banqueros nacionales y extranjeros, pero vaciado de significado para el ciudadano de a pie.

En el primer semestre de este año, de cada dólar que el Estado ha gastado, 46,5 centavos se han destinado al pago de la deuda, entre capital e intereses, mientras que, la ejecución del presupuesto en salud apenas alcanza el 22%.

¿Es la promesa de un plan de seguridad que ya viene? Noboa entrando a Durán a bordo de una tanqueta militar, ¿nos dejamos apantallar por eso?, ahí se sostiene el apoyo que mantiene el gobierno?

Lo cierto es que, cualquier ciudadano, aunque no tenga nada que ver con las mafias, el crimen o el narcotráfico, puede caer víctima de una bala perdida, en las frecuentes balaceras que pueden suceder en cualquier parte y en cualquier hora, y con mayor probabilidad puede ser el homicidio de un niño, niña o adolescente, que ocurre cada 14 horas en el país.

¿Acaso es el anuncio de la compra de medicamentos a la India para abastecer las casas de salud de nuestro país lo que genera esperanza?

Con sinceridad: ¿alguien le creyó cuando Noboa hizo este anuncio en su pobre Informe a la Nación?

Enfermedades que podrían perfectamente ser tratadas terminan muchas veces en muertes que nunca debieron ocurrir, porque al llegar a un hospital público no hay ni siquiera gasas.

Esto debería ser un constante reproche a nuestras conciencias.

La semana pasada se conoció un informe que reveló que el Hospital General Docente de Calderón, al norte de Quito, enfrenta graves problemas de limpieza y desinfección. De agravarse la situación, áreas críticas como emergencia, cuidados intensivos, neonatología y quirófanos podrían colapsar.

La falta de un servicio permanente de limpieza hospitalaria ha obligado a establecer un plan de contingencia que contempla reducir la capacidad operativa al 50%, poniendo en serio riesgo el derecho de acceso a los servicios de salud y a la atención médica de más de 1,2 millones de ciudadanos que dependen de esta casa de salud, además de la bioseguridad de pacientes, personal médico y familiares.

¿Por qué se hace tan complicado contratar de manera permanente un servicio de limpieza?

¿Por qué los trabajadores de limpieza tienen que reclamar por sus sueldos impagos?

¿No es acaso lo elemental?

¿Acaso nos merecemos tan poco?

A esto se suma una nueva promesa incumplida al pueblo ecuatoriano.

Es el mismo ministro Roberto Luque que en 2024 viajó a Estados Unidos, a las instalaciones de PROGEN, para revisar los generadores eléctricos que finalmente resultaron ser chatarra. Y cuando salió a la luz el perjuicio de más de 100 millones de dólares al pueblo ecuatoriano, se desdijo y quitó el cuerpo de toda responsabilidad.

Es el mismo ministro que, en septiembre pasado, garantizó al país, en cadena nacional, que al eliminarse el subsidio al diésel el precio de los pasajes no se incrementaría.

Hoy, de manera descarada, dice que no se trata de un aumento del precio del pasaje, sino de una “regularización”.

Pero mientras cientos de miles de ecuatorianos están desempleados y millones sobreviven en trabajos precarios, de subsistencia y sin derechos sociales, el precio de los pasajes del transporte interprovincial e intraprovincial cuesta 25% más desde inicios de este mes.

El costo de la vida en Ecuador es cada vez mayor. Y el riesgo de perderla también.

Por eso, 21% de apoyo es demasiado para un Gobierno que ha tenido tanto tiempo, tantos recursos y tantas promesas. Pero quizá el verdadero problema no sea cuánto apoyo conserva Noboa.

El verdadero problema es cuánto tiempo más puede el Ecuador soportar un Gobierno sin sentido de urgencia y sin sentido común. Gobernar no es prometer que algún día las cosas mejorarán. Gobernar es impedir que hoy sigan empeorando.

Juan Andrés González Alvear
Asambleísta por Loja Revolución Ciudadana

Hijo, hermano, comprometido con la justicia social y la dignidad humana.

  • Abogado de la Universidad Nacional de Loja.
  • Máster en Gestión del Desarrollo Local Comunitario de la Pontifica Universidad Católica del Ecuador.
  • Máster en Derechos Humanos de la Universidad de Navarra-España.
  • Máster en Derechos Humanos y Garantías Constitucionales de la Universidad de Navarra-España.

Experiencia laboral

  • Docente de la Facultad de Jurisprudencia, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Central del Ecuador en el período 2021-2023.
  • Asesor nivel 1 de la Asamblea Nacional en el año 2023.
  • Asesor externo de la Comisión de Régimen Económico de la Asamblea Nacional en el período 2021-2022.
  • Docente de posgrado de la Universidad Estatal de Bolívar en el año 2021.
  • Docente de pregrado de la Universidad Estatal de Bolívar en el período 2019-2020.
  • Procurador síndico del Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal del Cantón Centinela del Cóndor en el año 2018.
  • Docente de posgrado en la Facultad de Jurisprudencia, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Central del Ecuador.
  • Gestor Académico y Docente de la Carrera de Derecho modalidad a distancia de la Universidad Nacional de Loja en el período 2018-2019.
  • Docente de la Universidad Nacional de Loja en el período 2017-2019.
  • Docente de Derecho del Instituto Tecnológico Superior Bolivariano en el año 2015.
  • Docente invitado de la Universidad Técnica Particular de Loja en el año 2015.
  • Coordinador de Investigación de la Facultad de Jurisprudencia, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Central del Ecuador.
  • Asistente judicial en la Corte Nacional de Justicia en el período 2012-2013.

 

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