Mientras se escribe esta editorial, Noboa —otra vez— está fuera del país. Hoy empezó su gira por Asia: 13 días entre China, Singapur y Vietnam. Trece días más en los que nuestro país será gobernando a distancia, pero sinceramente da igual.
Presidencia indica que es una visita oficial, con agenda apretada y reuniones de alto nivel, entonces importante para el comercio y la diplomacia. Puede ser. Pero preguntarse por la utilidad real de los viajes constantes de un presidente no es un capricho opositor: es un necesario ejercicio ciudadano.
Por ley, la Presidencia debe publicar en su página web todos los viajes del mandatario, nacionales e internacionales. Sin embargo, desde septiembre de 2024 esa sección dejó de actualizarse. Así de simple: el presidente que más viaja es también el que oculta información que debe ser pública.
Con los registros disponibles e información documentada por los medios de comunicación y redes sociales oficiales, Noboa acumula alrededor de 175 días fuera del país desde que asumió el cargo. En dos años y nueve meses de gestión, el nómada digital que ocupa la presidenta ha estado casi el 18% del tiempo fuera del país.
Incluso, dado que no hay publicación en la página web de Presidencia de manera detallada de los viajes desde hace dos años, la cifra real de viajes internacionales y días acumulados fuera del país podría ser mayor.
¿Cuánto bienestar nacional cabe en 36 viajes al exterior? Y lo que importa no es cuánto descanso, confort o glamour le representan a Noboa y a su comitiva, sino cuánto se ha conseguido con esos viajes para la gente, la que se queda haciendo fila en un hospital público o espera un cupo en la universidad.
¿Cuántas carreras universitarias completas se habrían podido financiar con lo que cuesta cada vuelo, cada hospedaje, cada cóctel?
¿No es el mismo Noboa que, el 1 de octubre de 2023, en pleno debate presidencial, dijo a manera de reproche y denuncia que gobiernos anteriores supuestamente usaron el avión presidencial irresponsablemente? y señaló que una hora de vuelo equivale al costo de la carrera universitaria completa de un joven ecuatoriano?
Sí, él mismo. El que ahora acumula más viajes al exterior que sus tres antecesores en el mismo periodo, un récord. Y de esos viajes, uno de cada cinco ha sido por motivos personales o vacacionales, como pasar el Carnaval en Miami.
Para esta gira por Asia, la Presidencia contrató un avión Gulfstream G700 de Qatar Executive: que nos cuesta 2,7 veces más que si se hubiera usado el avión del Estado Falcon 7X. Noboa vuela en un jet privado que nos cuesta 950 mil dólares, la pregunta es para cuántas carreras universitarias habría alcanzado ese dinero?
Se puede volar muy alto y, aun así, gobernar muy bajo.
Hijo, hermano, comprometido con la justicia social y la dignidad humana.

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