Alias “Pipo”, identificado como líder del grupo delictivo Los Lobos, declaró en España que Daniel Noboa habría ordenado el asesinato de Fernando Villavicencio en 2023.
Estas afirmaciones, por su gravedad, no pueden ser ignoradas ni minimizadas. Según sus propias palabras, la persecución en su contra no estaría relacionada con la lucha contra el narcotráfico, sino con la eliminación de competencia y el uso de la justicia con fines políticos.
Mientras estas declaraciones sacuden al país, Ecuador enfrenta una crisis profunda marcada por secuestros, extorsiones y muertes. La violencia sigue avanzando, mientras la verdad sigue sin esclarecerse completamente.
El país merece respuestas claras. No se puede construir justicia sobre el silencio ni sobre narrativas que no han sido debidamente investigadas.
Es momento de que las instituciones actúen con responsabilidad, transparencia y firmeza.