La Comisión de Gobiernos Autónomos, Descentralización, Competencias y Organización del Territorio, este miércoles 22 de abril, recibió a la prefecta de Esmeraldas, Roberta Zambrano, quien expuso los argumentos sociales y técnicos para la creación del cantón Borbón, sobre la base del proyecto de ley remitido por el presidente de la República, Daniel Noboa Azín.
En este contexto, Zambrano señaló que esta iniciativa recoge el anhelo de la población de contar con un sistema administrativo que permita solventar las necesidades básicas insatisfechas, así como reducir la alta incidencia de analfabetismo y los niveles de pobreza, que oscilan entre el 70 % y el 85 %. Indicó que elevar a la parroquia Borbón a la categoría de cantón constituye una oportunidad histórica para el desarrollo de este sector del país.
Añadió que esta nueva etapa de vida política como cantón abrirá oportunidades laborales para la población; se duplicarán las oficinas públicas y mejorarán las condiciones en la infraestructura sanitaria, educativa, de salud, vialidad y acceso a agua potable, con el fin de atender las demandas insatisfechas de la ciudadanía.
Explicó que desde el punto de vista territorial, en esta zona habitan pobladores de la etnia Épera y un porcentaje mayoritario de población afrodescendiente; además, se ubica en una franja de la frontera norte del país.
La prefecta subrayó que la falta de empleo, lamentablemente, ha llevado a una parte de los habitantes a participar en actividades ilegales, lo cual ha generado que la zona norte de la provincia de Esmeraldas sea percibida como uno de los sectores más peligrosos de la región.
La presidenta de la comisión, Lucía Pozo, anunció que posteriormente se recibirán los argumentos del alcalde de Eloy Alfaro y de la Asociación de Municipalidades Ecuatorianas (AME), para avanzar en el análisis del proyecto, a fin de cumplir con los plazos establecidos y lograr su aprobación antes de las próximas elecciones seccionales.
EG
Soy Pablo Jurado, nací en Ibarra el 6 de febrero de 1961 y desde entonces mi vida ha estado ligada a esta tierra que tanto quiero: Imbabura. Vengo de una familia honorable, de esas que te enseñan a valorar cada logro y a nunca olvidar de dónde vienes. Me eduqué en el Colegio Teodoro Gómez de la Torre y luego llegué a la Universidad Central del Ecuador, donde me gradué como licenciado en Ciencias de la Información.
Mi primera pasión fue el periodismo. Empecé como periodista deportivo en varias radios de Ibarra y Quito, con la emoción de un joven que soñaba en grande. Después llegaron los diarios El Comercio en Quito y El Norte en Ibarra, donde pude escribir y compartir mis ideas con la gente. Ese amor por la comunicación me llevó incluso a ser presidente del Colegio de Periodistas de Imbabura y de la UNP.
Con el tiempo, la política me encontró. En 1981 me afilié a la Izquierda Democrática y, desde entonces, fui aprendiendo desde abajo: jefe de Relaciones del Municipio de Ibarra, jefe del IECE, consejero alterno, secretario del Consejo Provincial… Cada cargo me enseñó algo distinto, pero todo me reafirmó que lo mío era trabajar por la gente.
La confianza de mis conciudadanos me llevó a ser concejal en 1996 y en 2002, y en ese último periodo me nombraron vicealcalde. En 2004 la vida me regaló un gran honor: ser elegido alcalde de Ibarra. Allí confirmé que gobernar no es mandar, sino escuchar y servir.
Años más tarde, en 2014, hombres y mujeres de Imbabura me eligieron prefecto. Fueron años de mucho trabajo, donde mi prioridad fue abrir caminos, mejorar la vialidad, impulsar proyectos de riego y darle nuevas oportunidades a nuestra provincia. En 2019 volví a recibir el respaldo inmenso en las urnas y, poco después, tuve el privilegio de presidir el Consorcio de Gobiernos Provinciales del Ecuador por dos periodos consecutivos.
Ahora, en 2025, el destino me puso otro reto: ser asambleísta por Imbabura con el Movimiento Construye. Asumo con la misma convicción que me ha acompañado toda la vida: hacer política no es un privilegio, es un compromiso con la gente.
Soy periodista, abogado, magíster en Derecho Constitucional, pero, por encima de todo, soy un ibarreño agradecido, un hombre que nunca olvida que cada paso que ha dado lo debe al cariño, la confianza y la esperanza de su pueblo. Simplemente, soy el amigo Pablo.