El Pleno de la Asamblea Nacional, con 82 votos, autorizó a la Comisión de Gobiernos Autónomos, Descentralización, Competencias y Organización Territorial un plazo adicional de 10 días para entregar el informe final del proceso de fiscalización sobre los presuntos incrementos injustificados en los patrimonios de alcaldes, alcaldesas, prefectos y prefectas de algunas localidades del país, que incluye a 245 autoridades seccionales, a escala nacional.
Cristian Benavides, presidente de la Comisión, justificó el pedido debido a que hubo una transición tras la renuncia de la anterior presidenta de la mesa. “Hemos venido realizando la transversalización de la información que se nos ha remitido y que sigue llegando, a fin de desarrollar un trabajo técnico y profesional”, reiteró.
El asambleísta explicó que existen fórmulas matemáticas y de cálculo aplicadas por la Contraloría General del Estado, el Servicio de Rentas Internas (SRI) y otras entidades involucradas. Esto permite contar con una visión estratégica y clara de la problemática; sin embargo, la información debe ser sistematizada y unificada en el informe.
El legislador recordó que asumió la Presidencia de la mesa legislativa el 19 de agosto y que, el 8 de septiembre, se aprobó una hoja de ruta que se está cumpliendo mediante comparecencias y requerimientos de información, así como la actualización de datos solicitada a algunas instituciones. En ese contexto, debido a que la entrega de esta información sobrepasaría el plazo establecido para la aprobación del informe, se pidió la prórroga para concluir el proceso de fiscalización.
Soy Pablo Jurado, nací en Ibarra el 6 de febrero de 1961 y desde entonces mi vida ha estado ligada a esta tierra que tanto quiero: Imbabura. Vengo de una familia honorable, de esas que te enseñan a valorar cada logro y a nunca olvidar de dónde vienes. Me eduqué en el Colegio Teodoro Gómez de la Torre y luego llegué a la Universidad Central del Ecuador, donde me gradué como licenciado en Ciencias de la Información.
Mi primera pasión fue el periodismo. Empecé como periodista deportivo en varias radios de Ibarra y Quito, con la emoción de un joven que soñaba en grande. Después llegaron los diarios El Comercio en Quito y El Norte en Ibarra, donde pude escribir y compartir mis ideas con la gente. Ese amor por la comunicación me llevó incluso a ser presidente del Colegio de Periodistas de Imbabura y de la UNP.
Con el tiempo, la política me encontró. En 1981 me afilié a la Izquierda Democrática y, desde entonces, fui aprendiendo desde abajo: jefe de Relaciones del Municipio de Ibarra, jefe del IECE, consejero alterno, secretario del Consejo Provincial… Cada cargo me enseñó algo distinto, pero todo me reafirmó que lo mío era trabajar por la gente.
La confianza de mis conciudadanos me llevó a ser concejal en 1996 y en 2002, y en ese último periodo me nombraron vicealcalde. En 2004 la vida me regaló un gran honor: ser elegido alcalde de Ibarra. Allí confirmé que gobernar no es mandar, sino escuchar y servir.
Años más tarde, en 2014, hombres y mujeres de Imbabura me eligieron prefecto. Fueron años de mucho trabajo, donde mi prioridad fue abrir caminos, mejorar la vialidad, impulsar proyectos de riego y darle nuevas oportunidades a nuestra provincia. En 2019 volví a recibir el respaldo inmenso en las urnas y, poco después, tuve el privilegio de presidir el Consorcio de Gobiernos Provinciales del Ecuador por dos periodos consecutivos.
Ahora, en 2025, el destino me puso otro reto: ser asambleísta por Imbabura con el Movimiento Construye. Asumo con la misma convicción que me ha acompañado toda la vida: hacer política no es un privilegio, es un compromiso con la gente.
Soy periodista, abogado, magíster en Derecho Constitucional, pero, por encima de todo, soy un ibarreño agradecido, un hombre que nunca olvida que cada paso que ha dado lo debe al cariño, la confianza y la esperanza de su pueblo. Simplemente, soy el amigo Pablo.