Visitamos Tungurahua para escuchar, acompañar y respaldar a nuestros apicultores. Hoy enfrentan una amenaza real por el ingreso de mieles adulteradas y productos importados que afectan su sustento. "Vivimos de cerca su trabajo, comprendimos su esfuerzo y reafirmamos nuestro compromiso de proteger la producción nacional".
La Fiesta de las Flores y las Frutas es un legado tatuado en el ADN de los ambateños: Vivirá por siempre…
Hoy presencié cómo la solidaridad se convierte en vida. Niños reciben cirugías cardíacas gratuitas y nuestros médicos se fortalecen para seguir salvando más corazones en Ecuador.
Celebramos esta tradición con el corazón lleno de esperanza y gratitud, convencidos de que Ambato seguirá floreciendo, impulsada por su fe, por su unidad y por la fuerza imparable de su pueblo. "Con fe en Dios y confianza en nuestra gente, Ambato seguirá creciendo, prosperando y siendo orgullo del Ecuador."