Durante mi visita a Zaragoza tuve la oportunidad de conocer Brasería La Hueca, el emprendimiento de un compatriota ecuatoriano que, con esfuerzo, dedicación y trabajo constante, ha logrado abrirse camino en España. Historias como esta reflejan el espíritu emprendedor, la perseverancia y el compromiso que caracterizan a nuestra comunidad en el exterior.
Además, compartí un encuentro con migrantes ecuatorianos residentes en la ciudad, donde pude escuchar sus experiencias, conocer sus desafíos y dialogar sobre sus aspiraciones. Estos espacios fortalecen los lazos con nuestra comunidad y nos permiten mantener un contacto cercano con quienes, a pesar de la distancia, siguen llevando al Ecuador en el corazón.