El 1M que Noboa no quiere ver
Mientras el gobierno de Daniel Noboa intenta maquillar la realidad con cifras de escritorio y promesas de "nuevo Ecuador", la clase trabajadora le recordó que la precarización no es progreso, es retroceso.
Quito hoy fue el epicentro de una resistencia que se niega a aceptar que "crecer" signifique que el trabajador pierda su derecho a la salud, a la jubilación y a una vida estable.
Gobernar no es gestionar una empresa; gobernar es proteger a la gente. Y hoy, la gente se siente desprotegida.