
En la Comisión de Régimen Económico voté en contra del informe del presidente Daniel Noboa correspondiente al año 2025.
La razón es clara. Este informe no cumple con el mandato constitucional de evaluar el cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo. En lugar de verificar resultados, se limita a reproducir la versión del Ejecutivo.
Tras revisar 42 afirmaciones del discurso presidencial, apenas 13 resultaron verdaderas. Además, de 94 metas del Plan Nacional de Desarrollo, 34 no tenían información reportada.
El informe habla de avances en seguridad, pero omite que este fue el año más violento de la historia del país. En salud, presume una ejecución del 97%, sin decir que antes se recortaron 2.000 millones de dólares. En vivienda, el discurso habla de 4.332 casas entregadas, pero el documento técnico registra apenas 839.
También está el caso Progen, con 168,9 millones de dólares pagados por generadores que nunca funcionaron.
Por eso mi voto fue en contra. Porque la Asamblea Nacional no debe guardar silencio ni transcribir discursos. Debe fiscalizar, contrastar cifras y exigir respuestas.
Mónica Alemán es una mujer comprometida con las causas sociales y defensora del Estado de derechos. Ingeniera en Mercadotecnia por la ESPE, combina su formación técnica con una profunda vocación de servicio público. En la Asamblea Nacional, ha representado con firmeza la voz de las mujeres, los trabajadores y las familias ecuatorianas, impulsando políticas con sentido humano, equidad y transparencia.
Durante su periodo legislativo 2017–2021, presidió el Consejo Regional del Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo (GPI), así como el Capítulo Ecuador del mismo organismo, promoviendo una agenda regional en defensa de los derechos humanos y la justicia social.
Su liderazgo se distingue por el trabajo en territorio, el diálogo con la ciudadanía y la defensa de la soberanía nacional. Mónica Alemán encarna una nueva generación de liderazgo político: coherente, sensible y profundamente comprometido con el Ecuador.