En cumplimiento de nuestra labor de fiscalización, realizamos un nuevo recorrido por la vía Cuenca–Girón–Pasaje, uno de los corredores viales más importantes del sur del país y principal conexión entre las provincias de Azuay y El Oro.
Durante la inspección constatamos una realidad preocupante: la carretera presenta un evidente estado de deterioro, sin que existan frentes de trabajo, maquinaria o personal ejecutando labores de mantenimiento. A pesar de la importancia estratégica de esta vía para el transporte de personas, productos y actividades comerciales, el abandono por parte del Gobierno Nacional es evidente.
Esta situación contrasta con los anuncios oficiales sobre la generación de empleo y el impulso a la obra pública en la provincia. La ciudadanía merece respuestas y, sobre todo, acciones concretas que garanticen una infraestructura vial segura y en condiciones adecuadas.
Desde nuestro despacho reiteramos el llamado a todos los asambleístas del Azuay para que, más allá de cualquier diferencia política, unamos esfuerzos y exijamos la atención inmediata de esta carretera. La vialidad es una necesidad urgente para el desarrollo, la seguridad y la economía de nuestra provincia.
Continuaremos ejerciendo nuestras facultades de fiscalización para verificar el estado de las obras públicas y exigir que los recursos destinados a la infraestructura vial se traduzcan en resultados para la ciudadanía.