Con el objetivo de esclarecer las circunstancias que rodearon el lamentable fallecimiento de la niña Lisbeth Lituma, ocurrido en el Centro de Salud de Jima, en el cantón Sígsig, iniciamos un proceso de fiscalización para verificar la actuación de las autoridades sanitarias y garantizar la transparencia en este caso.
Como parte de esta acción, solicitamos información oficial al Ministerio de Salud Pública sobre la atención brindada a la menor, los protocolos aplicados, los tiempos de respuesta, la capacidad operativa del establecimiento de salud y las acciones adoptadas por la institución tras el hecho.
La fiscalización busca determinar si existieron deficiencias en la prestación del servicio o posibles responsabilidades que deban ser investigadas, con el fin de que hechos como este no vuelvan a repetirse.
Reafirmamos nuestro compromiso con la defensa del derecho a la salud y con una fiscalización responsable que garantice verdad, transparencia y justicia para las familias afectadas y para toda la ciudadanía