En el Parque Calderón participamos en un acto de memoria en honor a Steven, Josué, Ismael y Nehemías, los cuatro jóvenes de Las Malvinas cuyas muertes conmocionaron al país y evidenciaron la necesidad de garantizar el respeto irrestricto a los derechos humanos.
Durante la jornada expresamos nuestra solidaridad con sus padres, familiares y seres queridos, quienes continúan exigiendo verdad y justicia. Su lucha representa el derecho de toda la sociedad a conocer lo ocurrido y a que estos hechos no queden en la impunidad.
La memoria es un deber democrático. Recordar a las víctimas significa reconocer su dignidad, exigir el esclarecimiento de los hechos y promover las garantías necesarias para que violaciones a los derechos humanos no vuelvan a repetirse.
Reiteramos nuestro compromiso de seguir impulsando acciones desde el ámbito legislativo y de fiscalización para que prevalezcan la verdad, la memoria y la justicia. Porque ninguna familia debería atravesar una tragedia sin obtener respuestas y porque el Estado tiene la obligación de proteger la vida y los derechos de todas las personas.