
Junto a jóvenes del Azuay, presenté el Proyecto de Ley Orgánica de Educación Emocional, una iniciativa que busca fortalecer la convivencia y el desarrollo integral de las nuevas generaciones.
La propuesta declara de interés público y nacional a la educación emocional como componente esencial del bienestar integral, del desarrollo humano sostenible y de la convivencia armónica, orientada a que niñas, niños y adolescentes adquieran aptitudes para la paz, la resolución no violenta de conflictos, la empatía y el respeto mutuo.
El proyecto plantea que el sistema educativo incorpore la educación emocional como complemento del aprendizaje formal, aplicable desde la educación inicial hasta el bachillerato.
Su carácter es exclusivamente formativo y preventivo, y busca desarrollar en los estudiantes competencias cognitivas, emocionales, sociales y éticas orientadas a la autorregulación, la toma de decisiones responsables y la reducción de factores de riesgo psicosocial.
Anthony Sebastián Becerra Contreras es abogado de los Tribunales de la República y Licenciado en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad de Cuenca. Su formación jurídica y política le ha permitido construir una visión integral del Estado, combinando técnica, compromiso social y vocación democrática.Formado en la Unidad Educativa El Pan, desde joven asumió la participación ciudadana como una responsabilidad, convencido de que el cambio se construye con trabajo, cercanía y decisión.
El 14 de mayo de 2026 asumió como Asambleísta por el Azuay, representando a Acción Democrática Nacional. En la Asamblea impulsa una agenda clara: desarrollo productivo, generación de empleo, fortalecimiento institucional y oportunidades reales para los jóvenes.Defiende al agro como pilar de la economía y la identidad del Azuay, promoviendo políticas que impulsen inversión responsable, emprendimiento y desarrollo local.
Cree en una política cercana, que escuche y responda.Anthony Becerra trabaja con convicción democrática y responsabilidad, comprometido con un Azuay fuerte y un Ecuador con más oportunidades para todos