En la Comisión de Biodiversidad, el biólogo marino Cristóbal Domínguez presentó observaciones al Proyecto de Ley Orgánica de Gestión Costera Integrada y propuso incorporar mecanismos que fortalezcan la protección de los ecosistemas marino-costeros, la investigación científica y el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad.
Entre sus principales recomendaciones, destacó la necesidad de establecer una línea base de biodiversidad y una zonificación diferenciada de los ecosistemas, considerando las características particulares de manglares, humedales, estuarios y playas. Señaló que contar con información científica actualizada permitiría identificar la riqueza biológica de cada zona, mejorar su manejo y orientar las acciones de conservación y restauración.
Domínguez también advirtió sobre la importancia de regular el acceso y aprovechamiento de los recursos biológicos y genéticos, incluidos los componentes metagenómicos y metabolómicos, cuyo potencial puede contribuir al desarrollo de nuevos productos y aplicaciones en ámbitos como la salud humana y la acuicultura. Para ello, planteó establecer procedimientos claros de autorización, seguimiento y trazabilidad de las muestras, así como mecanismos de transparencia y distribución justa de los beneficios derivados de la investigación.
Asimismo, propuso fortalecer la fiscalización y las sanciones ante posibles incumplimientos, delimitar las competencias de las instituciones responsables y promover la coordinación entre las autoridades, la academia y el sector privado. Entre otros aspectos, señaló la necesidad de incorporar controles sobre aguas residuales, microplásticos y otros contaminantes que afectan la calidad ambiental y la conservación de los ecosistemas costeros.
Durante el diálogo, la presidente de la Comisión, Camila León, consultó qué mecanismos concretos podrían incluirse en el proyecto de ley para garantizar una gestión diferenciada de los ecosistemas, impulsar la investigación científica y aprovechar sosteniblemente su potencial para la bioeconomía, sin generar nuevas cargas burocráticas.
En respuesta, Domínguez enfatizó que la regulación debe garantizar el seguimiento efectivo de los proyectos de investigación y que las autorizaciones se ajusten a las especies y recursos declarados. Recalcó que la transparencia en la obtención y utilización de muestras es fundamental para proteger la biodiversidad, prevenir extracciones no autorizadas y asegurar que el país pueda beneficiarse de los resultados derivados de su patrimonio biológico.
Sus aportes se centraron en fortalecer el marco normativo mediante herramientas de gestión, información científica, control y aprovechamiento sostenible, con el propósito de compatibilizar la conservación de los ecosistemas marino-costeros con la investigación y el desarrollo de la bioeconomía.
RSA