La legisladora por la provincia de Pichincha, Inés Alarcón, presentó el Proyecto de Ley contra las Drogas Sintéticas, cuyo objetivo es modernizar el sistema ecuatoriano de fiscalización, fortalecer la capacidad científica y regulatoria del Estado, reducir las brechas que puedan ser aprovechadas por organizaciones criminales y garantizar mecanismos de control más eficaces.
La iniciativa contempla reformas a tres cuerpos legales: el Código Orgánico de la Producción, Comercio e Inversiones; la Ley Orgánica de Prevención Integral del Fenómeno Socioeconómico de las Drogas y de Regulación y Control del Uso de Sustancias Catalogadas Sujetas a Fiscalización; y el Código Orgánico Integral Penal.
Alarcón señaló que las dinámicas del crimen organizado se actualizan constantemente y que las mezclas utilizadas en la elaboración de drogas pueden resultar cada vez más letales. En este contexto, consideró necesario incorporar un nuevo tipo penal relacionado con el desvío ilícito de insumos destinados a la producción de sustancias ilícitas.
Según datos de la Dirección Nacional de Investigación Antidrogas de la Policía Nacional, entre 2022 y 2026 se registraron 138 casos relacionados con drogas sintéticas. Para la legisladora, estas cifras constituyen una señal que requiere atención desde el ámbito legislativo.
El desafío, sin embargo, no se limita al número de sustancias actualmente fiscalizadas. El mercado ilícito puede evolucionar con mayor rapidez que los mecanismos institucionales destinados a identificar, clasificar y controlar nuevas sustancias y sus distintas formas de comercialización.
En este sentido, la propuesta plantea fortalecer la capacidad institucional mediante un mecanismo de actualización técnica, permanente y especializada de las sustancias catalogadas sujetas a fiscalización. La finalidad es reducir los periodos de vulnerabilidad regulatoria, mejorar la coordinación entre las instituciones competentes y respaldar la respuesta normativa en evidencia científica y sistemas de alerta temprana.
La reforma también busca enfrentar de manera más eficaz la diversificación de las drogas sintéticas y de las nuevas sustancias psicoactivas, para evitar que las organizaciones criminales aprovechen las etapas que transcurren entre la aparición de una nueva sustancia y su incorporación al sistema estatal de control.
De esta manera, el proyecto articula acciones de salud pública, seguridad integral y fortalecimiento institucional, con una respuesta estatal preventiva y sustentada en evidencia frente a la evolución de las drogas sintéticas y las nuevas sustancias psicoactivas.
AM